martes 24 de febrero de 2009

Cuarto menguante

1

Cuando la luna entrecierra
Sus párpados negros,

Me provoca seguir mirándola.

Aunque sea profunda su tristeza,
Aunque sea una lanza su mirada…

2

Cuando la luna voltea,
Su pelo tapa las estrellas

Y yo le beso el rostro
Como por última vez…

Lo dejo en el cielo

3

Nuestros ojos se cruzan
Perdemos el aliento

Me quiebro.
Grito despacio

Para no escuchar
La lluvia.

lunes 23 de febrero de 2009

Su ausencia

Salió el sol y me destrozó la mirada, la garganta y el pecho.
Me volví una estatua de yeso... se rompieron mis muñecas, luego mis codos y mis hombros. La sonrisa del sol empapó mis salados restos, y mis débiles manos pintaron tus ojos en las paredes de mi facultad.

Tentación

Oíase un canto oscuro
Y dulce,
como una pluma,
Que lo guiaba.
Pero no era una diosa
Ni una sirena
la que lo llamaba de reojo

viernes 20 de febrero de 2009

A un Italiano, a un Peruano y a un Francés

1

Ármese de coraje
- Hermano de las fronteras -
Y bajo la lluvia
Siéntase invencible;
Pues usted es más fuerte
Que las piedras
Y el cemento
De esa vieja construcción.

2

Amarga la lluvia
- Cierto -
Pero te recuerdo bien,
Y la capturabas
Por las noches.

3

Super Charlie
Conoce el peso exacto
De las botellas

4

Super Charlie
Connait par cœur
Los ojos
De la amistad.

miércoles 3 de diciembre de 2008

Las piernas de las Sirenas

¿A donde fueron las piernas de las sirenas? Las luces rojas del farolito de algún prostíbulo insisten en contestar con un movimiento de cabeza. Y ya no hay hojas secas sobre la alfombra de la noche. Solo plumas de gaviotas muertas en el aguacero de la ciudad. Uno de los farolitos parpadea. Foco quemado. Empieza a llover de nuevo sobre mi abrigo de plástico. Emprendo la caminata una vez más para no mojarme. Mi alma se adueña de mis piernas, de mi mente; vuelvo a ser el hijo de la madrugada. Desaparecen los prostíbulos y los bares, y encuentro que el día me envuelve tenue, desgarradoramente tibio. La calle me pertenece. Risas. La calle no es de nadie. Pero es toda mía. De nadie. De pie. Miro el cielo… que primavera tan tajante. El océano es de vidrio. Las piernas de las sirenas, llenas de heridas y sublimes canciones, huyen de la desnudez de la mañana; el alba les arrebata el llanto, la llovizna de sangre… sobre mi rostro. El mar. El cristal. Le doy la espalda al camino. El futuro no queda al final de ninguna vereda.

lunes 10 de noviembre de 2008

Tan sobrio como un pez

Los hombres somos peces,
En nuestras peceras grises,
Móviles.
Y las canciones no son más
Que una muestra del llanto oscuro
De los peces libres.

miércoles 29 de octubre de 2008

Y. Jodido.

Eres tú la que ha vivido,
Ebria de suspiros,

Cada cruz entre mis poros,

Cada grieta de mi alma.

Entendiste tanto.
Tanto que no he explicado…
Como leyendo bajo la luna,
Lo que me golpea de frente,

La noche…

Como acariciando mis ansias
Con el dorso de tus manos

La Noche.

Sonriéndole a la torpe
Desnudez de mis ventanas,
Y al adiós del no-me-acuerdo,

… al acuerdo del no-me-dejes.